In La Sala que Habito

El próximo martes 19 de abril en el Cabildo —Independencia 30— abren la muestra “Cerámica Contemporánea en Córdoba” y la Sala que Habito con “trayectogesto”. La muestra, bajo curaduría de Sara Fernández, reunirá obras de más de 25 artistas y se podrá visitar en las salas de planta alta, con entrada libre y gratuita hasta el 5 de junio, de lunes a viernes de 10 a 18 h. En la inauguración se compartirá música del grupo local Colibrí.
La muestra reunirá piezas de Alejandro Bovo Theiler, Ana Roldán, Cecilia Orso, Cecilia Salomón, Dany Gyor, Dianela Paloque, Emma Gargiulo, Gisela Yamal, Gisella Zontella, Gloria Valdivia Garay, Gonzalo Cascon, Ingeborg Gazi, Javier Larrecochea, Laura del Barco, Lucas Di Pascuale, Manuel Coll, Mariana Robles, Martín Ferreyra, Mateo Argüello Pitt, Mecha Zamar, Mónica Nolting, Olga Tarditti, Santiago Lena, Sara Fernández, Martín Russo, Sofía Torres Kosiba, Sol Lala y Verónica Cuello.
El mismo día y a partir de las 19 h también, quedará abierta al público la programación 2016 de La Sala que Habito con el proyecto “trayectogesto”. En este ámbito de producción en vivo se podrán encontrar con Pablo Javier Martínez y Gastón Goulu con un diálogo en torno al dibujo-performance y la fotografía. Será también en el edificio histórico, frente a Plaza San Martín, con entrada libre y gratuita. La Sala que Habito continuará con el trabajo de estos artistas durante todo el mes de abril de lunes a viernes de 11 a 18 h.
La Sala que Habito es un ciclo de la Secretaría de Cultura municipal, desde donde se convoca a artistas contemporáneos a investigar y producir una obra artística pensada explícitamente para una sala del Cabildo cordobés.

 
Sobre la muestra
La propuesta compone un recorte de lo que se está generando en Córdoba (capital y provincia), donde conviven diversos diálogos  entre ceramistas de profesión  y artistas que manipulan el material como un recurso para sus obras.  Esta práctica ancestral sigue vigente en la contemporaneidad  y ha sido un recurso importante dentro de los modos  artísticos actuales. La idea es encontrar  un cruce de procesos experimentales y de oficio, donde se generen tantas diversidades como las que proporciona el material.

Recordemos el momento en que por primera vez tocábamos el barro. Nos retrotraigamos a este aspecto vivencial en la niñez y cómo disfrutábamos esta experiencia de crear. 

La idea de generar este espacio, nace con la fuerza de reivindicar y yuxtaponer las prácticas y los modos que nos brinda la arcilla. Estableciéndose así un recorte  de ceramistas y artistas que manipulan el material, ingresando a la experiencia de un cruce entre ambos. La muestra da cuenta de las incontables posibilidades que nos otorga este elemento.  Esta práctica ancestral sobrevive en la contemporaneidad, y es apropiada y utilizada para denotar y dejar registros vinculados al ámbito sociopolítico actual, como herramienta filosófica espiritual o por el solo hecho de utilizar este elemento corpóreo y natural. De explorar  esta rusticidad y así poder  generar más preguntas a partir de lo esencial. La tierra. 

Sara Fernández

 

 

Sobre los artistas de LSQH
Gastón Goulu propone una acción “performática-dibujística” a lo largo de 30 días, con 4 horas diarias. Consiste en la elaboración en las paredes de la Sala de una imagen que dé cuenta del tiempo de habitación en ese espacio: una medida visible para cada momento vivido allí. Para esto se marcarán puntos de tinta negra aplicada con una lapicera estilográfica de punta de 0,01 mm de espesor, a razón de uno por segundo aproximadamente. Empezando por una línea de puntos recta, se configurará luego una trama, abarcando el dibujo resultante la totalidad de las paredes de la Sala al concluir el tiempo total de la acción. La densidad del dibujo se traducirá en la percepción de manchas grises en la medida en que los puntos se acerquen o alejen entre sí. Serán a su vez lo más pequeños posible, de modo que no se perciban como tales desde ubicaciones opuestas en la sala, adquiriendo el dibujo corporeidad sólo como una suma de miles de pequeñas partes. Además habrá música sonando permanentemente en la Sala, un “registro del registro”, acumulándose para esto sobre una mesa los CDs que hayan sido reproducidos. No habrá otros elementos en la sala a excepción de dos trípodes con cámaras fotográficas.

Por su parte, Pablo Javier Martínez se propone abordar el tiempo, la fotografía, la memoria y la huella. Su trabajo reflexiona sobre el medio fotográfico, indaga en su naturaleza para poder acercarse a su esencia.
El artista habla también de acción artística como medio para el auto-conocimiento y para la reflexión de un contexto. Partiendo de reconocer el entorno y hacerlo propio con acciones de reconocimiento en un edificio como el cabildo de Córdoba; se piensa que la obra se verá atravesada por la propia historia del lugar, generando un cruce entre lo público y lo privado, la historia de una sociedad y una historia personal.

 

 

 

Sobre LSQH

Desde este ámbito, los artistas se desempeñan con un presupuesto asignado por esta Secretaría, trabajando a puertas abiertas entre uno y tres meses para presentar su propuesta al público. Finalizado su ciclo, son ellos mismos los encargados de invitar a los próximos artistas, promoviendo de esta manera un método horizontal de selección de participantes. Aprovechando su localización en el edifico histórico frente a la Plaza Mayor de la ciudad, LSQH se propone como desafío la búsqueda de lenguajes y acciones artísticas contemporáneas capaces de incluir a cada vez mayor cantidad y variedad de público.

Por La Sala pasaron 13 proyectos: “Taller de Baldosas del Proyecto “Anda” con Fabrizio Caiaso e Inés Martino; Susana Gamarra con “Sodoma y Gamarra”; Elisa Canelo con “Otra Ciudad es Posible” (imagen); Eugenia González con “Acciones para un mundo menos refinado”; Lucas Despósito con “El habitante del espacio interior” —compartió el espacio con Diego Galíndez y Belkys Scoamieri—;Juan Gugger con “La actualidad es la pausa inter-crónica en la que nada sucede”, Martín Carrizo con “Construcciones”;Noel De Cándido con su proyecto “PULSE”, Constanza Chiappini con “Cantera —dinamitando el paisaje de Córdoba en imágenes—“, y la instalación de Dianela Paloque (“Entre el espacio y yo, no hay nada más que la piel”); “Entrevistas” de Martín Russo; y Mercedes Zamar, Samantha Ferro y Mariano Grebnicoff con “La Sala del Deseo”.