El espacio cultural cumple 25 años y lo celebra este miércoles 1° de abril con un brindis y música en vivo a partir de las 20:30 en su sede de Bv. San Juan 49. Con programación ininterrumpida, formación y encuentros, el Cineclub se consolida como un emblema de la cultura pública cordobesa.
El próximo miércoles 1° de abril a las 20:30, el Cineclub Municipal celebrará sus 25 años con un festejo abierto al público. La fecha marca un hito para uno de los espacios culturales más sostenidos y representativos de la ciudad, que desde marzo de 2001 mantiene una programación cinematográfica de calidad, de lunes a lunes y durante todo el día.
Durante la jornada se presentará el Ensamble Municipal de Música Ciudadana, con un repertorio de tango, y el cierre estará a cargo de un DJ, en una celebración abierta para compartir entre quienes han sido y son parte de estos 25 años.
La programación especial se extenderá a lo largo de todo el año con la visita de directores queridos, ciclos y muestras especiales, publicaciones editoriales vinculadas a la historia del espacio y otras propuestas que seguirán celebrando este cuarto de siglo.
Un cine con historia
Ubicado sobre Bv. San Juan, el Cineclub forma parte de la vida cotidiana de Córdoba. Fundado por Daniel Salzano -su histórico director-, funciona en el antiguo Unione e Fratellanza. Allí, el viejo salón de baile dio lugar a las butacas y a “donde está el alma, o sea, las películas”.
A lo largo de estos 25 años, el espacio ha construido mucho más que una cartelera. Las voces de espectadores en funciones colmadas, los talleres para niños y niñas, los seminarios para adultos y los encuentros con directores y directoras forman parte de una experiencia que define su identidad. También su antesala, con el Café Bar y la biblioteca “Soñar, Soñar”, con más de 2000 títulos dedicados al cine, lo consolidan como un lugar de encuentro y formación.
El Cineclub Municipal no es solo un cine. Nació con la intención de actualizar la tradición cineclubista cordobesa y proponer una alternativa al circuito comercial. Desde entonces, se ha consolidado como un ámbito de acceso a la cultura, con una programación diversa que promueve el entretenimiento y la reflexión crítica, apostando a una sociedad más abierta e inclusiva.
Su sostenimiento en el tiempo también responde a un modelo de gestión que articula lo público con la Asociación de Amigos, y a una comunidad de espectadores fiel y activa. En un contexto donde la producción y exhibición cinematográfica atraviesan dificultades, el Cineclub se vuelve aún más significativo como espacio de visibilización del cine.
