Obras digitales de Indio Solari, fotografías históricas de KVK y cientos de mensajes del público dieron forma a una experiencia que convocó a más de 30 mil visitantes en el Museo Metropolitano de Arte Urbano y que, en sus últimos días, se transformó en un espacio de encuentro para quienes quisieron despedir al artista.
Las despedidas son de esos dolores dulces. Después de casi cuatro semanas de puertas abiertas, la muestra “Brutto” se despide de Córdoba tras haber acompañado un mes profundamente significativo para los seguidores del Indio Solari.
Desde su inauguración, el subsuelo del Museo Metropolitano de Arte Urbano (Plaza España) se convirtió en un punto de encuentro para familias, grupos de amigos, estudiantes y seguidores de Los Redondos. Con horario especial y abierta de lunes a lunes, la propuesta recibió a más de 30 mil visitantes en una ciudad que volvía a vivir la experiencia de un recital de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado en Jesús María, dos años después de su última presentación en la provincia.
En ese contexto, “Brutto” funcionó como una extensión de esa celebración colectiva. Un espacio para recorrer imágenes, escuchar canciones, compartir recuerdos y reencontrarse con un universo artístico que atraviesa generaciones. Con el paso de los días, la muestra también se convirtió en un lugar de homenaje y despedida, ofreciendo un sitio para despedirse del ídolo.
La exposición reunió catorce obras de arte digital creadas por el Indio Solari, desplegadas en un recorrido inmersivo que ocupó distintos espacios del museo. Además, se exhibió una selección de 54 fotografías de Edgardo Andrés Kevorkian (KVK), reconocido por documentar de manera emblemática la historia visual y del propio artista, a través de imágenes de recitales, escenarios y momentos detrás de escena.
En el segundo subsuelo, la experiencia continuó con la proyección permanente del recital de Los Fundamentalistas en Huracán, realizado en 2022, acompañado por una ambientación sonora especialmente concebida para completar el recorrido.
Uno de los aspectos más significativos fue la participación del público. A lo largo de estas semanas, los visitantes dejaron mensajes, dibujos, frases y dedicatorias en los paneles dispuestos para ese fin.
En sus últimos días, “Brutto” dejó en Córdoba mucho más que una exposición. Dejó la huella de un encuentro que acompañó una de las páginas más emotivas de la historia reciente de la comunidad ricotera y que convirtió al museo en un espacio para celebrar, recordar y decir adiós.
